Pasó el día más esperado por toda la Hermandad. Pasó Jueves Santo.
Este año, túnicas moradas y capuces color caña no cruzaron el puente de San Antón, como cada tarde de Paz y Caridad. Este maldito virus que asola a la humanidad impidió que este Jueves Santo, y por segundo año consecutivo, nuestro Amarrao pudiera salir en procesión por las calles de Cuenca, cumpliendo la tradición.






